Daños cerebrales

El Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) establece los daños cerebrales por traumatismo como una de las mayores causas de muerte y discapacidad en Estados Unidos.

  • Cada día mueren 153 personas por daños cerebrales adquiridos o por traumatismo
    • Un total de 50,000 murieron en el año 2013 por daños cerebrales.
    • Hubo 282,000 hospitalizaciones y 5 millones de visitas a centros médicos.
      • De estas visitas, 329,000 fueron de niños menores de 19 años, por contusiones y lesiones cerebrales relacionadas con el deporte o el recreo.
    • Los daños cerebrales son el 30% del total de muertes por lesiones

Estos datos confirman la seriedad médica de los daños cerebrales. Asimismo, las personas que sobreviven esos daños pueden experimentar efectos y secuelas que duren el resto de sus vidas y afectar por igual a sus familias o comunidades.

Los daños cerebrales son causados normalmente por golpes, empujones, sacudidas a la cabeza que interrumpen la función normal del cerebro. No todos los golpes resultan en daños cerebrales. La gravedad puede variar:

  • Leve o Moderado: si se experimenta una pérdida o cambio moderado en la conciencia o memoria. No suele tener consecuencias a largo plazo. Estos daños se suelen llamar contusiones.
  • Grave o Muy Grave: implican un periodo prolongado de pérdida de conocimiento, de la memoria o de funciones cerebrales tras la lesión. Las consecuencias pueden ser permanentes y afectar a comportamiento o carácter, o discapacidades.

Una víctima de daños cerebrales podría no ser capaz de hablar o razonar con normalidad o incluso moverse. En casos extremos, las secuelas podrían permanecer y la víctima necesitar cuidados o ayuda para siempre.

¿Qué puede causar daños cerebrales?

  • Las caídas y resbalones representan el 47% de las causas de daños cerebrales por traumatismo.
    • Especialmente frecuentes en niños (0-14 años) y mayores de 55 años.
  • La segunda causa es daño infligido por golpes, por ejemplo peleas 33%.
  • La tercera causa proviene de impactos con o contra objetos, con el 15% de los casos.
  • La cuarta causa (14%), y la primera para el grupo de edad entre 16 y 44 años, son los accidentes de tráfico o con vehículos a motor o bicicletas.
    • Las lesiones de latigazo, colisiones laterales o traseras, son los responsables de daños en la columna y el cerebro.

En general el 50% de los daños cerebrales son originados en lesiones donde el alcohol tiene alguna responsabilidad. Las personas que han sufrido algún daño cerebral en el pasado son hasta 3 veces más propensas a volver a sufrir daños. La misma estadística se aplica a marines y militares. Otro factor de riesgo es la edad (+65 años).

Tipos de daños cerebrales

Las lesiones cerebrales causan una amplia gama de síntomas. Dos personas pueden sufrir el mismo tipo de traumatismo en el mismo lugar y experimentar resultados completamente distintos. La naturaleza compleja de estas lesiones a menudo deja a las personas indefensas ante la problemática de encontrar un diagnóstico fiable, un tratamiento personalizado y, por supuesto, los medios económicos para financiarlo. Las lesiones más frecuentes son:

  • Contusiones
  • Lesiones de penetración
  • Daño axonal difuso
  • Anoxia
  • Hemorragia interna

Ahora mismo hay en nuestro país más de 5.3 millones de personas que necesitan asistencia diaria de alguna clase a raíz de una lesión cerebral. 2,000 personas terminan cada año en estado vegetativo por daños cerebrales, y más de 50,000 mueren.

Compensación económica por los daños y perjuicios

Si usted of su familia han sufrido daños cerebrales en un accidente automovilístico, un resbalón o caída, un asalto, una lesión deportiva o cualquier otra situación de negligencia o mala praxis, podría tener derecho a una compensación económica por los daños y perjuicios sufridos. Para ello es imprescindible contar con el apoyo y ayuda de un abogado experto en accidentes y reclamaciones a terceros y empresas aseguradoras, para garantizar que la compensación recibida es justa y adecuada a los daños y gastos sufridos como víctima.

El coste médico, la atención médica, los tratamientos y la rehabilitación por daños cerebrales son muy elevados, y pueden prolongarse mucho tiempo e incluso toda la vida. A menudo no se manifiestan enseguida, sino que sus efectos aparecen con posterioridad. Por eso es tan importante, en el momento en que se detectan, contactar con un abogado para saber qué hacer a la hora de reclamar por sus derechos.